Una reflexión; desde la postura privilegiada que tengo vengo observando desde hace dos años como los afectados no desean una baja, no desean una invalidez y entran en una espiral de tortura psicológica entre el "quiero y no puedo" parte de los afectados el dolor es tan intenso que se ven obligados ante la falta de tratamientos para paliar la enfermedad y consumidos en una espiral de dolor a dejar sus puestos de trabajo dejándolos totalmente desprotegidos socialmente.
Ninguna enfermedad debería hacer sufrir más allá de la propia enfermedad, la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica deja desprovisto a los casos más graves de toda cobertura social y por tanto sumidos en una ruina socia, familiar y económica. ¿Es esto lógico en una sociedad del bienestar y con garantias sociales?
Carmen Martín

Edición | fibromialgia.nom.es 08-05-2008
Fuente | 20minutos.es

* Son datos de un estudio del Vall d'Hebrón, Clínic y Clínica Delfos.
* Recomiendan hacer ejercicio físico a diario y someterse a una terapia cognitivo-conductual.

El 70% de los diagnosticados con fibromialgia o síndrome de fatiga crónica no trabajan, según un estudio de los hospitales Vall d'Hebrón, Clínic y la Clínica Delfos. Aunque la enfermedad no es nueva, muchos de los afectados que la sufren todavía no pueden recibir la invalidez.

Muchos de los afectados que la sufren todavía no pueden recibir la invalidez
«Hace falta que se establezcan los protocolos necesarios: cómo se evalúan las enfermedades, qué pruebas con evidencia científica son suficientes para que se reconozca y cómo debe ser la relación entre médicos y pacientes», explicó ayer la presidenta de Afectados de Fibromiàlgia, Emília Altarriba.

Àngels, de 49 años, ha tenido que renunciar a la vida personal, conserva el trabajo como administrativa, pero critica que la Administración no ayude «en nada» porque no le han «reconocido la invalidez fiscal».

Según el doctor José Alegre, de Medicina Interna del Vall d'Hebrón, el 15% de la población adulta sufre dolor crónico. El problema es saber quién sufre fibromiàlgia. Nuevas medicinas producen esperanza para combatir en el futuro las dos enfermedades. Se recomienda, además, hacer ejercicio físico a diario (ligero) y someterse a una terapia cognitivo-conductual.